Silla salvaescaleras curva en Alboraya

Silla curva Elektra Alboraya

Juan José nos llamó por recomendación de una ortopedia colaboradora de Alfafar. Él y su mujer, clientes de toda la vida de dicha ortopedia, no dudaron en contactar con Simotec y dejarse asesorar por nosotros para la instalación de una silla salvaescaleras curva en su vivienda particular, en Alboraya, que les permitiera disfrutar de las dos plantas de su casa sin tener que renunciar a moverse libremente por culpa de sus escaleras. Los problemas de salud de Juan José hacían cada vez más necesario un sistema de elevación para salvar las dos alturas de su casa y así nos lo hizo saber. Si les convencía la opción que les planteáramos, el montaje sería inminente.

La primera idea de Juan José era poner dos sillas, una por planta, pensando que no había opción de fabricar un raíl a medida que recorriera toda la escalera y se ajustara a cada una de las curvas que tenía. Recondujimos su idea a la instalación de una sola silla salvaescaleras curva modelo Elektra, que con una anchura de escalera de unos 87 centímetros, un recorrido total de aproximadamente 14 metros, giros de 180 grados en cada uno de sus 4 rellanos y una parada intermedia en la primera planta, ofrecía las mejores condiciones a un precio muy competitivo.

En la misma visita, nuestro comercial dejó el presupuesto preparado y explicó todas las opciones incluidas de forma estándar en la oferta y aquellas opcionales que estaban disponibles, para conocer en detalle las preferencias y funcionalidades alternativas con las que los clientes querían contar.

Conforme le recomendamos, teniendo en cuenta las dificultades de movimiento del cliente, su silla incluiría reposapiés automático para facilitar el plegado y desplegado del mismo desde el botón situado en el brazo de la silla y para adaptarse elegantemente a la estética de la escalera el raíl se haría en color negro, al igual que el color del tapizado del asiento en poli-piel.

Los clientes se decidieron muy pronto, porque estaban convencidos con la solución que les ofrecíamos y puesto que ya sabían que querían instalar el salvaescaleras, optaron por ir adelante con el proyecto lo antes posible.

En cuanto se les fabricó la silla a medida, se acordó el día de montaje y el resultado fue espectacular y así se lo comunicaron a nuestro técnico. Ciertamente la silla había quedado perfectamente integrada al espacio y los clientes quedaron encantados con la instalación. Tanto es así que nos recomendaron a unos amigos, a los que al poco tiempo les instalamos otra silla salvaescaleras curva Elektra para el interior de su vivienda y una silla recta Etna Excellence en su escalera exterior.