Silla salvaescaleras curva en Calpe

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Peter contactó con Simotec tras visitar una ortopedia colaboradora de la zona y solicitar información al ver un póster con las distintas alternativas de accesibilidad del mercado. Él buscaba una silla salvaescaleras curva para la escalera de su vivienda unifamiliar, un adosado de tres plantas, con unas preciosas vistas a la ciudad de Calpe. Su mujer, con una enfermedad degenerativa, tenía problemas de movilidad que inevitablemente con el tiempo irían a más y por lo tanto la instalación de un sistema de accesibilidad era necesaria.

Pese a que la pareja suiza llevaba varios años viviendo en nuestro país, la primera dificultad que ellos tenían para contactar con una empresa del sector es que sólo podían comunicarse en alemán y esa barrera idiomática limitaba enormemente las opciones para encontrar la mejor solución para instalar en su vivienda. Sabían que requerirían de una explicación en detalle de las alternativas existentes en el mercado para tomar una buena decisión y contar con una empresa profesional, con experiencia demostrada en elevación le ofrecía mucha confianza. Se mostraron muy agradecidos de que les ofreciéramos esa atención cercana, y un apreciaban claramente que nos dirigiéramos en su idioma y muestra de ello es que no quisieron contar con más presupuestos que los nuestros.

En principio, el cliente nos comunicó que quería poner dos sillas elevadoras. Sin embargo, durante la visita, nuestro comercial confirmó que la configuración de la escalera, con más de 13m de recorrido, 3 curvas de 180º y 2 más de 90º para las zonas de parking superior e inferior, permitían contar con una sola silla salvaescaleras. Eso sí, la solución a instalar debía producirse completamente a medida para ajustarse perfectamente a la forma de su escalera y a las necesidades descritas por nuestros clientes. La recomendación por el espacio a salvar, fue en este caso, la instalación de una silla curva modelo Elektra, que debía incluir una parada en cada una de las plantas para facilitar el uso y ganar en comodidad, pudiendo dejar aparcada la silla en un punto de carga que evitase problemas de descarga de las baterías, cualquiera que fuera el piso donde decidieran bajar. La propuesta de incluir el raíl en color negro de forma gratuita, les pareció estupenda porque su barandilla era de ese mismo color, así que sabíamos que quedaría estéticamente muy bien integrada en la vivienda.

Cuando nos comunicaron que estaban convencidos de instalar la silla con nosotros, nuestro técnico hizo las correspondientes mediciones para trabajar en los planos, los enviamos a fábrica ese mismo día y confirmamos con el cliente la fecha estimada de instalación. Todo fue según lo previsto, así que una vez recibimos la máquina en nuestra nave acordamos con Peter instalarla al día siguiente.

Como es habitual, pese a la longitud y compleja configuración de la escalera, el montaje se hizo a lo largo del día y la silla quedó funcionando perfectamente. Nuestros clientes quedaron muy contentos con el resultado. Peter agradeció el buen trabajo realizado a nuestros técnicos, por la atención recibida, la limpieza en la instalación, el acabado y la celeridad con que se había llevado a cabo todo el proceso, desde el primer momento en que contactaron con nosostros a través de nuestra ortopedia colaboradora. Desde Simotec estamos muy satisfechos de haber realizado este proyecto.    

Finalmente en el acuerdo firmado, se incluyó el servicio semestral de mantenimiento, que está siempre recomendado aunque no sea obligatorio, con el que asegurar una larga vida útil en perfectas condiciones de uso de la silla salvaescaleras. Por petición de los clientes, toda la documentación facilitada se les entregó en español y alemán y gracias a este detalle nos comunicaron que nos recomendarían a sus conocidos y amigos con total confianza.