Plataforma salvaescaleras Andrómeda curva, instalada en Valencia, en zaguán de mínimas dimensiones.

Plataforma sube-escaleras curva Andromeda al inicio del recorrido

Juan, vecino de una Comunidad de propietarios de 16 viviendas, en Valencia, contactó con nosotros para que presupuestáramos una solución salvaescaleras. Nos comentó que hasta el momento contaba con dos presupuestos de sillas salvaescaleras de otras empresas, que le habían dicho que no cabía ningún otro tipo de sistema de accesibilidad en su zaguán y una sola propuesta de plataforma elevadora. Esta propuesta sin embargo, les obligaba a la demolición de un tabique, mover buzones y hacer un nuevo tabique, lo que suponía un importante sobrecoste de obra.

Cuando hicimos la visita comercial, los vecinos fueron claros al indicar que no querían una silla salvaescaleras y tampoco hacer obras en el zaguán. Fuimos conscientes de que se trataba de un proyecto ambicioso, pero no imposible, y que la única opción obviando la instalación de una silla salvaescaleras o una obra integral para bajar el ascensor a cota cero, era nuestra compacta plataforma Andrómeda. Para ello sin embargo, era necesario un estudio detallado, con precisión milimétrica, en la toma de las medidas de la escalera y la evaluación de las características de la misma en todo el recorrido, principalmente en su parte más crítica, que era la curva inicial para salir de una estrechísima zona inferior de parking.

Tras unos meses de reuniones y conversaciones entre vecinos, la Comunidad de Propietarios se decidió a iniciar el proyecto con Simotec Elevación, ya que fuimos los únicos que les ofrecimos una solución real para la eliminación de las barreras arquitectónicas del zaguán, sin necesidad de meterse en costosas obras de adecuación.

Tras realizar el estudio, les planteamos dos alternativas. La primera de ellas fue la instalación de una plataforma salvaescaleras sin necesidad de modificar la zona de parking, pero eso sí, contando con una peana de medidas especiales de 600 x 900 mm, que a nuestro criterio eran excesivamente justas para que la maniobra del usuario en silla de ruedas pudiera ser cómoda. La segunda y más interesante, optar por una peana especial de 700 x 900 mm, aunque para que la plataforma sube-escaleras pudiera girar había que eliminar dos centímetros de la esquina de la pared del estrecho parking inferior. Gracias a esta pequeña adaptación, conseguimos ganar anchura en la peana, evitamos obras mayores y los buzones pudieron mantenerse en el lugar donde estaban ubicados originalmente. El resultado fue sin duda un gran proyecto de éxito!